Nunca te Rindas
Que placer
enorme tengo al saludarte y contarte una historia que sucedió en plena segunda
guerra mundial. Winston Churchill, el británico estadista, peleaba contra el
régimen de la Alemania Nazi y al momento de luchar contra el ejército alemán,
dio su mejor discurso de su vida: nunca, nunca, nunca se rindan, en lo
pequeño o en lo grande, nunca se rindan.
Para
ilustrarte esto, recuerdo la historia que leí, a mis 16 años, en una revista
trimestral de nombre Prioridades. Se cuenta que, en Europa, durante la segunda
guerra mundial, un pianista llamado: Ignacio Jan Pederewski, iba a presentar un concierto. La gente
más pudiente y de alcurnia se acercarían para apreciar las maravillas musicales
del pianista. Entre la gente, una madre abrigaba la idea que su hijo escuchase al
pianista y luego se interesara por la música.
El niño sin
saber lo que su madre pretendía, se coló entre la gente y se perdió. De pronto
se encontró tras bambalinas y vio un reluciente piano de cola. Su atractivo
hizo que caminara hacia él y perdiera de vista quiénes estaban enfrente.
Mientras la gente se saludada y sonreían, escucharon el piano sonar, el
murmullo comenzó y el enojo acompañaba los abucheos porque, ¿quiénes eran los
padres del niño?
El famoso
pianista al ver y escuchar a la gente murmurar, se acercó sigilosamente hacia
el muchacho, se colocó por detrás, acompañándolo con una pieza que hiciera
melodía y sólo le susurró: no pares, no te detengas, no pares de tocar,
continúa tocando.
Cuando
escuchas a la gente murmurar, ¿eres de las personas que detiene ese proyecto
por el que sueñas? ¿acaso eres de las personas que al no ver resultados pronto,
se desespera y piensa que su vida es un fracaso? ¿acaso eres de las personas
que se preocupa de los comentarios, que en muchas ocasiones son para
desanimarte?
Bien lo
dijo la escritora Hellen Gold: muchos sufren desilusiones y aparentes fracasos,
pues es propósito suyo que aprendan a dominar dificultades, inspirándoles a
trocar en éxito, toda dificultad. El mismo Winston Churchill dijo que el éxito
es ir de fracaso en fracaso, sin perder el entusiasmo. Eso fue lo que le pasó a
un grupo de jóvenes que se presentaron en Decca Recording Agency, cuando se les
dijo que no era música de agrado para la compañía. Sin embargo, con
perseverancia, alcanzaron la fama y el éxito con el nombre de Los Beatles.
Sólo puedo
decirte, no pares, no te detengas, inténtalo una vez más, puede que, en esta vez,
los resultados sean positivos. Eso hizo Alva Edison, no se rindió a la 2da,
3ra, 4ta… y las otras más de 800 veces, hasta inventar el bombillo
incandescente.
Sé que has
fracasado y eres bienvenido al club de los que fracasamos, pero no puedes
rendirte, no debes hacerlo, en esta ocasión no se te es permitido. Porque los
hombres y mujeres que han pasado por la historia de este mundo y se les
recuerda como triunfadores, vieron y sintieron el frío del fracaso, percibieron
de cerca el desánimo y las ganas de detenerse. Pero se permearon de valentía,
fe, coraje, lavarse la cara, recoger los pedazos rotos de sus motivaciones,
contener sus lamentos y guardar la vergüenza.
Algo
maravilloso tengo que decirte: Dios se coloca detrás de ti y te dice: no temas,
yo te ayudo, no te detengas hijo/a, no pares, nunca te rindas, no voltees
atrás, mírame a mí y avanza. Hoy puede ser un día histórico para ti, si decides
levantarte, luchar e intentarlo una vez más.
Hola, José te saluda desde la bella Guatemala en Centroamérica.
Gracias por leernos y ser parte de esta comunidad. Te externo mis mejores deseos para el 2022, que la paz y el amor reine tu vida. Junto a mis deseos no puedo olvidar a mi Creador, quien es la inspiración de los textos y cada palabra.
Agradezco pues tu atención y si gustas comentar, será bienvenido.
Escucha nuestros podcast que te dejamos, para que te inspires y continúes tu rutina.
Recuerda tomar una dosis de alegría, Dios te bendice.
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