Tiempo de Amar
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Hola, es de mi complacencia darte un saludo,
escribirte para alentarte y afirmarte que Dios cumplirá su propósito
en ti.
El amor es una palabra fuerte, es una palabra
que cambia vidas y que para el oído es un deleite. El amor apacigua el odio,
calma la ira y ennoblece al ser humano. Por el amor, se construyen matrimonios,
se cuida a los hijos y se enamora a la pareja. Sin el amor la sociedad
carecería de calor y color, las sonrisas posiblemente no existieran y menos los
abrazos; reinaría la apatía, la amargura y la infelicidad.
¿Cuán a menudo amas? O ¿Casi siempre esperas
que te amen? ¿Las pocas o muchas veces que has dado amor, te hace feliz o te
conduce a ya no querer volver a amar? En esta oportunidad te diré una gran
verdad, es tiempo de amar, es tiempo de servir, es tiempo de ser feliz, es
tiempo de soltar preocupaciones, orgullos, mentiras, rencores y odios; es
momento de hacer lo que siempre has querido. Es tiempo de mostrar amor y no
esperar a recibir amor, ha llegado el momento en el que debes sonreír desde el
corazón, de sentirte amado, de no depender de lo externo, sino de tu interior.
Me refiero a que es momento de amarte a ti mismo/a.
Pero ¿Cómo se puede lograr esto? ¿Cómo puedo
dar algo que nunca se acabe y que nunca me canse de mostrar amor, sin aparentar
que amo?
La naturaleza nos da lecciones y así como
cuando una flor se abre, hermosa, con colores vivos, con esencia y fresca; es
atraído por la abeja, de lo contrario, la abeja no se percataría. En otras
palabras, antes de que ames, debes aprender a amarte a ti mismo/a. Sólo de esa
manera, serás como una flor radiante y fresca, que vislumbrará la retina de los
demás y las atraerá.
Amarte a ti mismo/a también es un proceso,
porque a ti mismo/a puede enojarte tu apariencia física, tus granitos en el
rostro o en los brazos, tus propios engaños, tus debilidades y hasta tu propia
lengua larga y carácter. Al parecer convivir contigo mismo/a no parece sencillo
y sólo hasta que resuelvas esos detalles internos y te sientas bien contigo
mismo/a, lograrás una buena relación con los demás, sin aparentar amor y otros
valores.
Comienza por sentarte, ahora mismo y si no
tienes tiempo, hazlo después, pero que sea hoy, porque tu vida es una empresa
que debe andar bien. Toma un lapicero y una hoja, divídela en 3 y en la primera
escribe lo que no te gusta de ti. En la segunda, pon lo que te gustaría ser y,
por último, lo que te gusta de ti.
Al terminar, sentirás mucho alivio y te
sentirás en calma, que, aunque parece ser poco, es mucho para tu alma, ya que
se libera el estrés, la ansiedad es apaciguada y las preocupaciones
contrarrestadas.
Escribir una herramienta que te permite
liberarte, es como si tu mente y corazón respiraran tan hondo, que sacaran
toxinas, heridas que aparentemente estaban cerradas y laceraciones reprimidas.
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